uMov

En 2021, desde Concepción, uMov comenzó a dar forma a una idea nacida de la experiencia directa con una paciente que sufrió un ACV y quedó con secuelas permanentes por no acceder a rehabilitación a tiempo. Para Pamela Salazar, ingeniera civil industrial y fundadora de la empresa, esa historia se convirtió en el motor para crear ALBA, un dispositivo médico que busca cambiar la forma en que se aborda la rehabilitación neuromotora.

El sistema integra sensores, software interactivo y dinámicas de juego, lo que permite que la terapia no solo sea eficaz, sino también motivadora para los pacientes. “Nuestra meta siempre ha sido que la tecnología permita democratizar la rehabilitación, haciendo que cada persona tenga acceso a terapias basadas en evidencia, sin importar dónde esté”, señala Salazar.

El camino no ha sido sencillo. uMov dedicó tres años a investigación clínica, que confirmaron la efectividad del dispositivo y llevaron a su certificación en TRL8, uno de los niveles más avanzados de maduración tecnológica. Esto le despeja el camino para el despliegue comercial del proyecto.
Hoy, con un equipo de seis profesionales, la empresa ha entregado más de 3.000 sesiones de rehabilitación. El reconocimiento también llegó a nivel personal: en 2024, Pamela Salazar fue distinguida con el premio Innovators Under 35 LATAM del MIT Technology Review, un respaldo a la visión de uMov.
El impacto se ha visto en pacientes que, tras meses de rehabilitación con ALBA, han logrado recuperar movilidad y autonomía más rápido de lo esperado, y en centros de salud que reportan mayor adherencia a los programas gracias a la motivación que aporta el componente lúdico. Estos testimonios, aseguran desde uMov, son parte del valor diferencial de la propuesta, que no solo mide resultados clínicos, sino también la experiencia de quienes atraviesan el proceso de recuperación.

El siguiente paso es ampliar el alcance: “Queremos que ALBA se convierta en un estándar de la rehabilitación tecnológica a nivel global, y que hospitales y centros de Estados Unidos, Europa y Latinoamérica puedan ofrecerlo a sus pacientes”, proyecta Salazar.