Lemu
Lemu desarrolla tecnología para enfrentar una de las mayores brechas del presente: la escasez de datos confiables sobre la naturaleza. Su propuesta es recopilar, estructurar y hacer interoperable información sobre ecosistemas, biodiversidad, agua, aire y vegetación, integrando observaciones de terreno, imágenes satelitales e investigaciones científicas. En 2024 lanzó Nge, su propio satélite y este año presentó Atlas, una plataforma que funciona como un mapa digital de la naturaleza, comparable a un “Google Maps” ambiental, que entrega a empresas datos clave para comprender cómo dependen de su entorno natural y cómo sus decisiones lo transforman.
“Este es el año en que Lemu empezó a ofrecer su producto a clientes. Después de cuatro años de investigación y desarrollo, en enero lanzamos Atlas… y en el segundo trimestre ya comenzamos a tener ingresos por primera vez”, comenta Leo Prieto, fundador y CEO.
Clientes como Codelco, Arauco, Latin America Power (LAP) y proyectos de transmisión eléctrica de gran escala ya utilizan Atlas para evaluar riesgos, planificar operaciones y reducir tiempos y costos de obtención de información que antes podían tardar meses o años. El feedback ha sido contundente: “Una sola plataforma que entregue toda esta información es espectacular; nos demoramos años en conseguir datos que ustedes tienen en cuestión de semanas”, cuenta Prieto sobre la reacción de sus usuarios.
En paralelo, desarrolla Gaia, un sistema de inteligencia artificial diseñado para interpretar información ambiental con validez científica. “Lo extraordinario de Gaia es que permite interactuar con la complejidad científica y natural en lenguaje cotidiano, entregando respuestas con base científica”, explica Prieto. Esta herramienta se sustenta en Space Time, un protocolo creado por la startup que organiza los datos en cuatro dimensiones (longitud, latitud, elevación y tiempo) y les añade contexto semántico y biológico. El objetivo es superar la fragmentación actual de la información natural y generar aplicaciones confiables tanto para científicos como para actores productivos.
La compañía aspira a que estas plataformas no solo sean utilizadas por grandes empresas, sino que también se conviertan en un recurso abierto que amplifique el conocimiento sobre los ecosistemas. A través de proyectos colaborativos, sus clientes están comenzando a compartir información con comunidades locales y equipos científicos, generando un efecto multiplicador en la investigación y en la gestión de territorios.
Desde Chile, Lemu quiere consolidar un rol global en el desarrollo de lo que denomina “inteligencia de la naturaleza”, una nueva capa de datos que puede ser tan transformadora como lo fueron los mapas digitales para la vida urbana.