Legria
La startup fue fundada en 2022 por Ignacio del Río (CEO) y Pedro Pablo Mir, quién se retiró a principios de este año, quienes motivados por su propio deseo personal de tener una segunda vivienda. “La chispa que nos llevó a crear la startup fue simplemente nuestro deseo de acceder a una segunda casa”, recuerda Ignacio. A partir de esa necesidad, identificaron un problema real: tener una segunda vivienda es costoso y complicado, y para muchas personas, inaccesible.
A raíz de esta complicación nace Legria, startup que busca democratizar el acceso a la segunda vivienda mediante un modelo de co-propiedad. Esto lo hacen mediante la venta de fracciones de inmuebles, encargándose de su administración y mantención, lo que hace posible que más personas disfruten de lo que antes era un lujo exclusivo. “Damos calidad de vida a las personas al facilitarles el acceso a una segunda casa”, señala.
Lo que diferencia a Legria de otras empresas del rubro es que, además de facilitar la compra de fracciones, gestiona el uso compartido y elimina las cargas de mantención. “Vendemos fracciones de una propiedad y administramos para que puedan compartir su uso”, explica el CEO. Esto resuelve un problema real: el alto costo y las complejidades de tener una segunda vivienda, haciendo asequible la inversión y el gasto sin que los propietarios tengan que ocuparse de la mantención.
De cara al futuro, creen que la inteligencia artificial permitirá explicar mejor y a más personas lo que es comprar la fracción de una propiedad, mostrar cómo quedará remodelada la propiedad y atender mejor a nuestros co-propietarios como un conserje propio. Desde Chile, buscan crear una industria completamente nueva, donde hablar de fracciones de propiedades sea tan común como discutir créditos hipotecarios. “Imaginamos Legria como una empresa que creó una nueva industria que no existía: las fracciones de propiedades para uso propio”, concluyen.
Además de su producto principal, recientemente lanzaron Legria Rentals, que permite arrendar una fracción por un año sin necesidad de invertir, y desarrollan un nuevo modelo de financiamiento para que los bancos traten estas fracciones como activos líquidos respaldados por propiedades. “Una de nuestras ideas más locas y que aún soñamos con probar es que los bancos financien a clientes en la compra de una fracción, ya que es un activo líquido con valor estable al estar respaldado por una propiedad”, agregan.