Koywe
La historia de Koywe comenzó mucho antes de consolidarse como empresa. Amigos desde los cinco años, Guillermo Acuña e Ignacio Detmer desarrollaron trayectorias destacadas (Acuña en Cumplo y Detmer en el unicornio Frontier Car Group, más tarde integrado a OLX) hasta que optaron por concretar un sueño compartido: crear un proyecto juntos.
Analizando el mercado, reconocieron una brecha para “unir el mundo de los activos digitales con el mundo del dinero tradicional, porque se necesitaba crear una autopista que facilitara la conexión entre un mundo y otro y en Latinoamérica no existía”, recuerda Detmer. Con ese norte, se enfocaron en construir rieles que combinaran lo mejor de ambos mundos: “Generamos la conexión entre la parte eficiente de los rieles bancarios locales y la parte eficiente de la tecnología blockchain, para que mover dinero y procesar pagos sea mucho más eficiente que antes”, explica Ignacio. La propuesta es clara: “de cara al usuario no le cambiamos su experiencia tradicional, pero lo que sí hacemos es que le mejoramos la experiencia total”.
Con el respaldo temprano de inversionistas que confiaban en sus credenciales y la entrada a Y Combinator en 2023, cuando todo era “una idea media vaga”, decidieron diferenciarse no solo en lo tecnológico, sino también en la ejecución y el alcance. “Partimos con un entendimiento de que para que la solución sea buena, nuestro producto tenía que ser regional/global”. Desde el día uno viajaron para estructurar sociedades, licencias y conexiones bancarias en México, Colombia, Perú, Argentina y Chile, evitando depender de terceros en mercados clave. El resultado: una red propia que les permitió competir en múltiples países y escalar más rápido.
“Hemos podido crecer súper rápido, ya hemos procesado más de un billón en pagos en movimientos de dinero entre el mundo de los activos digitales y los tradicionales. Y tuvimos la suerte de que el mundo de la stablecoin explotó en Latinoamérica y en el mundo, siendo Latinoamérica la región del mundo donde más fuerte está creciendo la adopción de stablecoin”. A nivel comercial, añade Ignacio, “alcanzamos más o menos US$ 2 millones en ARR (ingresos anuales recurrentes) antes del primer año y ahí fue como chuta, esto está bueno, pero para hacerlo en serio”.
Ese crecimiento los llevó a profesionalizar la organización, incorporando perfiles senior en banca, asuntos legales y análisis de datos. Hoy el equipo suma cerca de 100 personas, con headquarters en Santiago y oficinas en Buenos Aires, Lima, Bogotá, Ciudad de México y Miami.
El producto se apoya en partnerships con bancos en el tramo local y en stablecoins para los cruces fronterizos. Por ejemplo, “un chileno puede hacerle un pago en Perú en cosas de minutos, a un costo bajísimo, y con transparencia de cuánto dinero está cambiando y cuánto dinero va a recibir en el otro país en moneda local”, explica el fundador. Así, la propuesta de Koywe ofrece menos fricción, mayor velocidad y visibilidad de punta a punta.
En un mercado altamente regulado, Detmer destaca que ese contexto lejos de ser un freno es un habilitador. “A mí me encanta que haya regulación, es lo mejor que puede pasar por lejos”, señala, y subraya que los bancos son socios críticos para Koywe y que la simetría regulatoria construye confianza. “La única forma en que un banco local me vea como partner es que sepa que yo tengo una regulación relativamente similar a él, porque quiere decir que corro los mismos riesgos (…) y eso habilita tener conversaciones mucho más profundas”.
Mirando hacia adelante, Koywe prioriza consolidar su presencia en los principales mercados de Latinoamérica y escalar donde los clientes lo pidan, apalancándose en alianzas fuera de la región. “Nuestro foco está en tener muy buenos rieles propios en Latinoamérica y muy buenas alianzas afuera de Latinoamérica. Vamos a seguir expandiéndonos, pero primero tenemos que terminar de consolidar nuestra posición en Latinoamérica”. Los planes inmediatos apuntan a “el lanzamiento de nuevos productos para permitir pagos de turistas con sus medios de pagos locales en distintos países (por ejemplo, un brasilero pagando con Pix en Chile), estamos cerrando partnerships grandes con players globales y estamos habilitando pagos en USA, Brasil, Europa y Asia”, detalla Detmer.