Fracttal
“No esperes a tener todo perfecto para lanzarte; valida en el mercado real y ajusta sobre la marcha”. Con esa filosofía, Christian Struve y Alejandro Pérez fundaron Fracttal en 2015. En ese momento, muchas empresas seguían atrapadas en sistemas rígidos y obsoletos, y apostaron por una plataforma moderna, móvil e inteligente que integrara software, Internet de las Cosas (IoT) e inteligencia artificial para revolucionar la gestión de activos y el mantenimiento.
Los inicios no fueron fáciles: convencer a compañías de migrar a la nube cuando casi nadie hablaba de SaaS era un desafío. “Competir contra gigantes como SAP o Siemens era todo un reto. Había mucha resistencia al cambio, así que nuestra tarea fue educativa”, recuerda Struve. Con pilotos y casos de uso, Fracttal demostró que “la digitalización generaba valor real”.
Desde el comienzo, la estrategia fue acelerar. “Decidimos vender en 50 países antes de tener operaciones en cinco, y eso nos obligó a aprender rápido sobre facturación, regulaciones y estrategia comercial”, explica el CEO. Esa apuesta los llevó a consolidarse como líderes globales: hoy cuentan con oficinas en España, México, Brasil, Chile y Colombia, más de 1.500 clientes y 40.000 usuarios que gestionan sus operaciones con Fracttal One.
El crecimiento estuvo acompañado de inversión. En 2018 recibieron su primera inyección internacional y en 2023 cerraron una Serie B por más de US$ 10 millones, liderada por Kayyak Ventures y respaldada por fondos como Seaya Ventures y Scale Capital. La experiencia dejó a Struve una lección clara: “los inversionistas buscan tracción comprobada y un equipo que ejecute con intensidad. El dinero acelera lo que ya funciona, pero no arregla un modelo sin validar”.
Hoy, Fracttal evoluciona hacia un modelo híbrido, donde los agentes de IA actúan como copilotos de mantenimiento. “La idea es que las empresas dejen de alimentar al software y que el software trabaje proactivamente para ellas”, explica Struve. Así, la plataforma impulsa el mantenimiento predictivo, automatiza tareas y anticipa necesidades.
El objetivo es ambicioso: “Queremos redefinir la gestión de activos, haciéndola más inteligente, sostenible y eficiente para empresas de todo el mundo”, comenta el fundador. Y advierte que recaudar nueva financiación está en sus planes para acelerar el crecimiento e innovación tecnológica.
Para Struve, el avance global de Fracttal se explica por una cultura de intensidad, curiosidad y enfoque en el cliente. Su regla es clara: “Show, don’t tell; no basta con prometer, hay que demostrar valor tangible desde el día uno”, concluye.