Colektia
Motivados por los problemas de cobranza que enfrentaron en su emprendimiento anterior, los hermanos Gabriel y Oswaldo Monroy decidieron innovar en una industria que seguía anclada en prácticas tradicionales. “Al buscar soluciones tecnológicas descubrimos que no existía nada que realmente resolviera la situación. La única alternativa era literalmente tomar el teléfono y empezar a llamar a los clientes”, recuerda Gabriel Monroy, hoy CEO de Colektia.
Gracias a su experiencia en IBM, Monroy ya conocía el potencial de los datos y la inteligencia artificial. “Fue claro que la inteligencia artificial podía transformar radicalmente la industria de la cobranza, y decidimos emprender para hacerlo posible”, relata. Así nació Colektia, con la visión de reemplazar los gigantescos call centers por una infraestructura tecnológica capaz de mejorar la eficiencia del proceso.
En 2018, cuando comenzaron a integrar inteligencia artificial en la cobranza, la propuesta de Colektia fue “súper disruptiva para el sector. Éramos el bicho raro y afortunadamente la evolución de la inteligencia artificial nos ha permitido en estos últimos años despegar muy fuerte”, explica Jorge Alva, CRO.
Sin embargo, aclara que hoy muchas empresas están usando agentes de inteligencia artificial, pero desde su punto de vista “no es eficiente como tal. Nosotros lo que hemos montado es una infraestructura que nos permite entender dónde está la aplicación de esa inteligencia artificial. Que no es lo mismo que usarla como un canal, que eso es lo que está sucediendo hoy”, detalla Alva.
Ser pioneros no fue fácil. “Cuando hablábamos de un algoritmo para tomar decisiones, muchos lo entendían como si estuviéramos diciendo que había una tecnología que podía hacer mejor su trabajo. Hace ocho años que el concepto de inteligencia artificial no estaba bien desarrollado”, recuerda Alva. El desafío no era solo dar a conocer el producto, sino lograr que se percibiera como una herramienta que ayudaba a las instituciones financieras a elevar su nivel de estrategia y ser más eficientes.
El tiempo les dio la razón. “Nuestra infraestructura de inteligencia artificial ya puede realizar de manera autónoma el trabajo que antes requería miles de personas, obteniendo hasta un 20% más de recupero que los call centers tradicionales”, afirma Monroy.
Históricamente, este tipo de soluciones se aplicaban a cartera temprana o mora fresca. Sin embargo, parte del feedback de los clientes fue el interés por aplicarlas también a moras tardías. En ese sentido, el equipo de Colektia se ha enfocado en extender su eficiencia hacia la llamada “mora castigada”, que suele requerir grandes esfuerzos y recursos para recuperar. “Ya tenemos resultados prometedores y esperamos que en el próximo trimestre podamos ofrecer esta capacidad de forma masiva a nuestros clientes, demostrando que incluso en escenarios donde parecía imposible, la inteligencia artificial puede marcar la diferencia”, complementa Monroy.
La propuesta de Colektia no tardó en atraer la atención de inversionistas. A fines de 2024 cerraron una ronda de financiamiento de US$ 9 millones, liderada por Mouro Capital, ex fondo de capital de riesgo de Santander. “Lo más destacado fue el gran interés de los fondos de inversión, que hoy tienen un conocimiento profundo del sector y un fuerte apetito por apoyar a compañías como la nuestra. Esto contrasta con 2018, cuando hablar de inteligencia artificial no despertaba tanta atención”, comenta el CEO.
Sobre la posibilidad de una nueva ronda en el corto plazo, Monroy asegura que por ahora no es una prioridad: “Ya que estamos enfocados en ejecutar. Sin embargo, no descartamos que en el futuro, al expandirnos a nuevos mercados, podamos requerir capital adicional”.
El impulso financiero vino acompañado de expansión. “Recién arrancamos el segundo trimestre con cuatro países y ahora estamos en 11 países. Ha sido súper acelerado”, destaca Jorge Alva. Y anticipa que, si bien por ahora solo están presentes en Latinoamérica: “Ya tenemos conversaciones en España, lo que nos abre una puerta natural en Europa, además de oportunidades en Portugal y Brasil”.
Hoy la meta es terminar 2026 con 200 clientes y expandir la infraestructura a nuevos casos de uso.