ByBug
En ByBug utilizan insectos modificados genéticamente como fábrica para producir ingredientes que contienen agentes terapéuticos para animales que son administrados por vía oral, a un bajo costo y que facilita la administración masiva. Sus “fábricas” son larvas de mosca, literalmente. Dentro de su cuerpo van produciendo este producto especial y luego se procesa para generar una “harina”, un polvo, que es la matriz que contiene la proteína terapéutica, la que va a ocupar como la función especial contra los patógenos.
Basados en Coquimbo, hoy en día están en un proceso de escalar para ejecutar un piloto en Ecuador y tienen cartas de interés del sector salmonero acá en el país.
“A largo plazo, más allá de la salud animal, me gustaría transformar la empresa en una que sea un estándar de biomanufactura”, dice José del Solar, CEO de ByBug. La empresa la fundó junto a Rocío Espinosa (COO), Gerardo Bluske (CBO) y Daniel Troncoso (CTO). “A mí lo que más me interesa es cómo podemos ocupar los sistemas biológicos al servicio de la humanidad y Daniel me presentó a los bichos”, añade.
Ahora están en proceso de levantamiento de capital, buscando US$ 2 millones. Tienen más de la mitad ya asegurado, con varios inversionistas volviendo a aportar (follow on), y esperan cerrar la ronda a fines de año. El plan, en todo caso, sigue siendo crecer desde Coquimbo. “Estamos desarrollando esta tecnología que es de frontera, y creo que hacerlo desde una región que no tiene nada y demostrar que puede llegar a ser viable, creo que es lo más valioso de ByBug, más allá de la tecnología que va a impactar brutalmente al mundo”, dice el CEO.