Bruna.ai
Bruna.ai utiliza inteligencia artificial predictiva para anticipar la calidad de materias primas y optimizar procesos industriales, reduciendo la variabilidad y aumentando la eficiencia.
Fundada en 2017 por Madeleine Valderrama e Ismael Valenzuela, ya está en el mercado con contratos activos y pilotos en Chile, Perú, Brasil y Taiwán, con empresas de minería, agroindustria, alimentos y manufactura. En minería, por ejemplo, con productoras de cobre y polimetálicas; en alimentos, con líderes en proteína animal, agroalimentos y lácteos.
La idea nació en la industria pesquera, específicamente en la harina de pescado donde detectaron una oportunidad: la necesidad de homogeneizar lo que se vendía al cliente mediante mezclas. “Estas mezclas eran extremadamente complejas por la cantidad de sacos, volúmenes, condiciones e interacciones que se daban en la operación. Nuestra primera visión fue justamente esa: estabilizar el producto terminado mediante mezcla. Con el tiempo y la experiencia en minería, descubrimos un desafío aún mayor: la oportunidad del dato. La información sobre la calidad de la materia prima siempre llegaba tarde, cuando ya se había utilizado, generando pérdidas y variabilidad”, explica la CEO, Madeleine Valderrama. Así nació la versión final de Bruna: una plataforma que predice con anticipación las características de la materia prima y, en base a esa predicción, sugiere la mezcla óptima para estabilizar y optimizar el proceso productivo.
El equipo está compuesto por siete personas, que también están repartidas por el mundo entre Chile, Irlanda, México y Taiwán. En tanto, la base de la empresa está en Antofagasta. Han realizado dos rondas de inversión, por un total de US$ 1,6 millones.
Buscan escalar comercialmente en mercados internacionales y consolidar su estructura de partners y aliados estratégicos. A futuro, proyectan convertirse en la plataforma líder mundial de IA predictiva para industrias productivas, “logrando que minería, agro y alimentos sean más eficientes, competitivos y sostenibles, reduciendo la pérdida de recursos y el impacto ambiental”, dice Valderrama.