Bifidice
Bifidice desarrolla helados probióticos para cambiar la microbiota de las personas. La empresa fue fundada por Anastasia Gutkevich en Chile en 2016, pero su historia se remonta a décadas atrás en Siberia por investigaciones de sus padres, quienes ahondaron en los roles de la microbiota, las bacterias y cómo influyen en el cuerpo. Así nació el estudio de las Bifidobacterias Bifidum, un probiótico esencial para la salud digestiva e inmunológica. “Nosotros salvamos familias de alergias y enfermedades crónicas combinando dos mundos opuestos: mundo de la microbiota y mundo de los helados”, dice la emprendedora.
Este año, su principal hito fue haber llegado a Jumbo y siguen en conversaciones con el retail para cruzar las fronteras y posicionar la marca como helados de manera internacional. La empresa actualmente tiene su laboratorio en Ñuñoa y vende los helados con probióticos en formato paletas, pouches y bifidrops (esferas).
Sobre los beneficios, dice que tienen tres puntos clave: primero, la cepa probiótica es muy poderosa; segundo, que lograron estabilizarla dentro del producto para que se quede con alto potencial de vivir y activarse, y tercero, que este “vehículo rico”, es muy obligatorio para su cepa porque puede sobrevivir solamente en estas condiciones congeladas. “Entonces con eso podemos asegurar frecuencia de consumo que es muy importante como hábito”, señala.