Diio

Luego de la venta en 2023 de Beetrack, un exitoso emprendimiento, Nicolás Kipreos se preguntaba qué haría con su tiempo. Lo único que tenía claro era que quería seguir viviendo en Puerto Varas y, desde allí, desarrollar un nuevo negocio. Fue entonces cuando Paolo Colonnello le presentó una idea: “Poder añadir valor a la venta a través de inteligencia artificial”. La propuesta hizo sentido y ambos fundaron diio.
La apuesta llegó en un momento clave. Según explica Nicolás Kipreos, COO: “Había una buena oportunidad (…) se dio justo en el punto de inflexión en que se empezaron a masivizar los modelos de lenguaje y mejoraron mucho la calidad, se agrandaron las ventanas de contexto, algo que es súper crítico en nuestro negocio, fue un timing preciso”.

Diio es una plataforma de inteligencia artificial para ventas que registra y analiza cada interacción con los clientes, detecta dudas y señales de interés en tiempo real y sugiere la mejor respuesta. Su retroalimentación inmediata permite a los equipos redefinir sus estrategias y mejorar su rendimiento general.

“Creemos que los vendedores no van a ser reemplazados… más aún en la venta consultiva relacional, porque hay que conocer cuáles son los dolores, las características del cliente, más que tratar de vender algo a toda costa, es una venta más de soluciones”. En esta línea, Kipreos enfatiza la diferencia entre la venta transaccional de autoservicio y la consultiva: “No es una venta retail, sino que tu cliente tiene un dolor y alguien llega y te ofrece la solución”.

Actualmente, “diio está en una etapa de evangelización, presentando un producto que no existía porque no existía la tecnología para hacerlo”, destaca Kipreos, proyectando que “vemos difícil que de aquí a algunos años las empresas no estén usando una solución como diio (…) porque los ayuda bastante y los hace mucho más efectivos para vender más. Al final las empresas van a estar compitiendo entre ellas por que las que usan diio van a vender más que las que no. Va a ser un test súper ácido”.
A un año y medio de su lanzamiento, uno de los diferenciales es el equipo. “Tenemos un equipo senior, con experiencia en construir producto de este nivel. Entonces, cuando uno tiene cierto recorrido parte con un enfoque un poco distinto y con una orientación mucho más alineada a resolver, a poder llegar a una solución rápido, fallar poco y a no dar tanto palo de ciego”.

Con un crecimiento sostenido de cerca del 20% mensual, Kipreos destaca la importancia del balance entre producto y ventas: “Por muy buena venta que tengas, si tienes un mal producto probablemente vas a vender, pero no te va a durar mucho el cliente, y si tienes un muy buen producto y tienes mala venta, no vas a lograr crecer. Entonces, es como un balancín: hay que buscar equilibrio, y eso se logra con tener un buen equipo y hartas canas, porque la principal gracia que tenemos con Paolo es que tenemos cierto recorrido, hartos porrazos para diferenciar lo importante, de lo necesario, de lo urgente”.

Aunque su base está en Puerto Varas, Kipreos asegura que son “agnósticos a la ubicación”. Haber partido en Chile fue positivo: “es un país súper tecnologizado y las empresas son súper abiertas a probar nuevas tecnologías, lo que no se da en otros países de Latam, por lo tanto, es un buen laboratorio para probar cosas”. Además, subraya que “esta tecnología es súper escalable y súper internacionalizable, o sea, podemos implementarla desde Chile, desde Puerto Varas. Al final uno está compitiendo contra el mejor talento del mundo, lo que te empuja a desarrollar un mejor producto”.

En 2024, diio levantó una ronda semilla de US$ 2,5 millones liderada por Base10 Partners. Con esos fondos busca escalar operaciones, refinar su producto y acelerar su estrategia comercial en Latinoamérica. Hoy la plataforma ya cuenta con más de 200 empresas clientes en la región, incluyendo startups como Buk, Xepelin, Fintoc, Vambe y Betterfly.

Actualmente, diio está presente en Chile, Colombia, Argentina, Perú y México, con planes de expansión acelerada y la intención de escalar a Estados Unidos y Europa. “La meta inmediata es crecer en Latinoamérica y, a tres años, queremos ser el referente que venga a la cabeza”, detalla el COO.
Diio busca sentirse como un colega en el trabajo. Según Kipreos, la idea era “darle una personalidad, que fuera el típico gallo que es un sabelotodo, pero lo suficientemente humilde para no ser cargante” y que ayude a que el equipo de ventas sea “la mejor versión de sí mismo”.