Betterfly

La historia de Betterfly comenzó en 2018 bajo el nombre Burn to Give, cuando Cristóbal y Eduardo della Maggiora decidieron poner a prueba una idea loca: convertir las calorías que la gente quemaba haciendo deporte en donaciones. “En dos días logramos llegar a 100.000 usuarios en una página web toda ‘piñufla’ (…) con ese MVP exitoso, que al final fueron 75 millones de calorías que logramos en un mes, la bola de nieve empezó súper rápido”, recuerda Cristóbal della Maggiora.

Ese primer hito permitió levantar capital en un Chile donde todavía no existía un ecosistema consolidado. “Nos topamos con inversionistas que nunca habían visto un SAFE en su historia”, dice Cristóbal, convencido de que Betterfly abrió camino para las startups locales.

Desde el inicio, los fundadores mostraron flexibilidad para adaptarse. Así, tras un año, el modelo evolucionó: del marketing B2C de Burn to Give al mundo B2B, con foco en recursos humanos. Fue una casualidad: “Nosotros estábamos vendiendo paquetes de marketing y una empresa nos dijo: ‘habla con recursos humanos porque quieren contratar tu servicio”. Y ese modelo fue un éxito, y ahí dijimos con Eduardo: empecemos a vender esto también, paquetes a las empresas para que su gente haga deporte”.
El gran quiebre llegó con la pandemia. El negocio, basado en la actividad física, quedó en riesgo. “La pandemia nos invitó a hacer un cambio… ya no solo fijarnos en la parte física de la persona, sino en algo más holístico”. Ese segundo gran pivote incorporó el bienestar como un todo: físico, mental y financiero, siempre con la misma lógica de juego: “haz cosas por tu bienestar, y cada vez que tú lo hicieras nosotros te premiábamos de alguna manera”.

Ese giro abrió espacio a nuevas rondas de inversión, las series B y C, levantadas con pocos meses de diferencia, y al inicio de un terreno inexplorado: los seguros. “Inventamos nuestro seguro dinámico, uno de los primeros seguros dinámicos ever… lo que nos mataba en la cabeza era por qué un seguro te cobra más caro si tu familia tuvo cáncer o si fumas, pero no más barato si le muestras que no tienes cáncer o tienes buenos hábitos”.
La innovación fue reconocida por el mercado. En 2022, Betterfly alcanzó el estatus de “unicornio”. Sobre ese momento, Della Maggiora: “Nunca fue una meta… lo que sí nos puso orgullosos es que habíamos tomado una decisión de convertirnos en Empresa B y en Public Benefit Corporation en Estados Unidos (…) y siendo una empresa que estaba poniendo el propósito al centro hubiésemos logrado esto”.

Durante su recorrido también debieron ajustaron su expansión, cerrando países para concentrarse en tres mercados: Chile, México y España. Sobre estos cambios, Della Maggiora comenta que “el ecosistema a veces le pone una connotación negativa a la palabra ajuste. Como te fue mal, tienes que hacer ajustes. Pero es parte normal de una compañía, sea que a esta compañía le fue bien o le fue mal, está respondiendo a necesidades internas o del mercado”. Y precisa: “Nosotros abrimos muchos mercados en post de testeo, y testeamos lo que quisimos. Cuando tomamos la decisión de cerrar, los tres países que dejamos concentraban el 94% de nuestro ingreso”.

De esta manera, la compañía fijó su foco y ahora prepara su entrada a Estados Unidos. “Ir a Estados Unidos y probar y equivocarse es algo que sale muy caro… nosotros hemos sido súper conscientes en los últimos siete años, probando acá en Chile y en Latinoamérica qué funciona y qué no funciona. Hoy vamos mucho más preparados, con una mochila de años de aprendizajes”.

Hoy, la compañía apuesta por convertirse en un “sistema operativo de salud con recomendaciones de inteligencia artificial personalizadas (…) ahí queremos poner la barrera. Ya es tiempo que una de las industrias más grandes del mundo, y probablemente una de las más importantes, que es la industria de salud, sea completamente personalizada y es donde queremos llevarlo”.

Al reflexionar sobre su trayectoria, Cristóbal destaca: “Siempre fuimos fieles a nuestro propósito de empoderar a las personas a llevar una mejor vida. Queremos crear una plataforma, un sistema operativo de salud con inteligencia artificial, que transforme la forma en la que las personas se relacionan con su salud y con su bienestar. Ayudando a las empresas a cambiar la vida de sus personas, donde cada uno puede ser el CEO de su propia salud”.