Yaku
Cada ducha, lavamanos o lavadora genera litros de agua que terminan en el desagüe, a pesar de estar en condiciones de ser recuperados. Yaku, fundada en 2019 por Valentina Veloso y Camila Cárdenas, nació con la idea de cambiar esa lógica y demostrar que las aguas grises pueden convertirse en un recurso útil.
Su sistema se basa en biofiltros de microorganismos que limpian el agua de forma natural y permiten reutilizarla en riego, descargas de baño o procesos industriales. El tratamiento ocurre directamente en las instalaciones: las aguas grises se capturan, pasan por filtros biológicos que degradan contaminantes orgánicos y químicos, y entregan agua lista para ser usada nuevamente. “Nos cuestionamos cómo es posible que más de la mitad del país sufra por falta de agua y, al mismo tiempo, sigamos descargando el inodoro con agua potable”, plantea Camila Cárdenas.
Los primeros pasos fueron con un prototipo de apenas 20 litros, apoyado por Corfo, que luego evolucionó con nuevos programas de innovación hasta permitir su validación técnica y comercial. “Nuestro propósito es demostrar que la reutilización de aguas grises es posible y necesaria, y que puede escalar a comunidades completas”, agrega Cárdenas.
Hoy Yaku opera desde su casa matriz en Macul, con un equipo de 6 personas y 3 colaboradores externos, y más de 100 proyectos instalados en cinco regiones de Chile, desde colegios y viviendas hasta centros comerciales y faenas industriales. Estiman que sus sistemas ya han impactado a 2,9 millones de usuarios. Clientes como Cenco Malls, Coca-Cola Andina, Metro, Mohicano Jeans e Ingevec, además de municipios como Monte Patria y fundaciones como Un Alto en el Desierto, han confiado en la solución.
En 2024 lograron un crecimiento de 150% en ventas y solicitaron una patente internacional (PCT) en seis territorios: Chile, Europa, Estados Unidos, China, Canadá y Australia, paso clave para su futura internacionalización.
“Queremos aportar con soluciones hídricas basadas en ciencia y tecnología para generar triple impacto en la sociedad, mediante el uso circular del agua”, resume Cárdenas.