Paperlux

Paperlux nació con la idea de convertir la sala de clases en un espacio digital accesible para todos, sin importar la infraestructura ni los recursos de cada colegio. Sus dispositivos permiten transformar cualquier superficie en una pizarra interactiva, conectada a contenidos digitales y aplicaciones que elevan la calidad del aprendizaje. El sistema combina hardware propio con software de fácil uso, pensado para docentes que no necesariamente tienen formación tecnológica, lo que facilita su adopción y uso cotidiano. “Queríamos que la tecnología llegara a todas las aulas, no solo a unos pocos colegios con altos recursos”, explica Luciano Lizana, arquitecto y CEO.

Fundada en 2022 por Luciano Lizana (arquitecto, CEO) y Álvaro Donoso (ingeniero eléctrico), ambos excompañeros de escuela pública en Maipú y posteriormente egresados de la Universidad Católica, la startup surgió de la convicción de que la tecnología educativa debía ser escalable y realmente democratizadora. “Vimos que grandes marcas habían instalado apenas unas 400 pantallas en Chile en varios años, mientras nosotros en menos de dos ya habíamos desplegado más de 2.000 dispositivos”, comenta Lizana.

El impacto es doble: por un lado, los docentes acceden a herramientas digitales para enriquecer sus clases; por otro, los estudiantes pueden interactuar con recursos audiovisuales y dinámicos que antes estaban fuera de su alcance. Esta combinación ha generado miles de testimonios de usuarios que reconocen mejoras en participación y aprendizaje.

Con un equipo de 10 personas, la empresa se autofinancia principalmente con ventas (90% bootstrapping) y ha contado con apoyo de programas como Consolida y Expande (Corfo), Start-Up Chile Ignite (2024) y Growth (2025). Sus tecnologías han sido presentadas en ferias en EE.UU. y Singapur, y hoy apuntan a la internacionalización.

“Nuestro objetivo es que haya un Paperlux en cada sala de clases de Latinoamérica, conciliando la realidad física de las aulas con el futuro digital de la educación”, resume Lizana.