Wheel the Word
Organizar un viaje suele implicar buscar hoteles, transporte y actividades que se ajusten a nuestras necesidades. Para una persona con discapacidad, ese proceso se vuelve más complejo: la falta de información y las barreras físicas muchas veces transforman el viaje en una experiencia incierta. Wheel the World nació en 2017 para resolver ese problema desde la tecnología, construyendo un sistema que permita conocer, comparar y reservar destinos en función de su accesibilidad.
“Nuestro propósito es hacer el mundo accesible y estamos ayudando a la industria turística a verificar, mejorar y promover su accesibilidad”, explica Álvaro Silberstein, CEO y cofundador. La plataforma combina certificaciones de hoteles, restaurantes y atracciones turísticas con información detallada sobre rampas, ascensores, baños adaptados, transporte especializado y rutas accesibles, lo que permite a los viajeros planificar con certeza sus desplazamientos.
El enfoque no se queda en el plano digital. Wheel the World colabora directamente con oficinas de turismo y operadores locales, levantando datos en terreno, ajustando servicios y capacitando a equipos en atención inclusiva. De esta forma, cada destino no solo informa su nivel de accesibilidad, sino que recibe orientación práctica para mejorar. “Construimos una comunidad de más de 150.000 personas con discapacidad y sus acompañantes que viajan por el mundo, lo que nos permite levantar información real y compartirla con la industria”, agrega Silberstein.
Los resultados ya son visibles: más de 25.000 personas han viajado con Wheel the World, accediendo a experiencias en más de 100 destinos, principalmente en Estados Unidos, pero también en Latinoamérica y Europa. La empresa se ha convertido en un socio estratégico para oficinas de turismo, que utilizan la información generada como guía para planificar políticas y campañas.
El crecimiento ha sido sostenido. Con un equipo diverso de 45 personas, de las cuales cerca del 30% vive con discapacidad, Wheel the World ha levantado alrededor de US$ 10 millones en capital y genera ingresos cercanos a US$ 4 millones anuales. “Nuestra visión es construir la infraestructura de información de accesibilidad para la industria turística, de manera que las personas puedan entender exactamente cómo viajar de manera informada”, señala Silberstein.
Lo que comenzó como un emprendimiento fundado por chilenos en Estados Unidos hoy se proyecta como un actor clave en la conversación global sobre turismo inclusivo. La empresa busca seguir ampliando su alcance en nuevos mercados, mientras perfecciona la tecnología que convierte la accesibilidad en un dato verificable y en un factor de decisión tan claro como el precio o la ubicación de un hotel.