Levannta
En 2022, tres ingenieros con cerca de 15 años de trayectoria en el mundo financiero tradicional decidieron dar un giro. Alfredo Angulo, Manuel Astaburuaga y Diego Hidalgo detectaron, desde adentro, una necesidad que los bancos no estaban resolviendo: financiar con agilidad a compañías cuyo activo principal es la recurrencia de sus ingresos. Para cerrar el círculo sumaron al ingeniero informático Diego Díaz como CTO, y así nació Levannta, una plataforma tecnológica que anticipa capital a empresas que operan bajo modelos de suscripción y servicios recurrentes.
“Levannta es una fintech que venía a solucionar un problema que nosotros veíamos a diario, súper enfocado en el mundo pymes-startup, que son empresas que prestan servicios recurrentes, como las de suscripción, que se pagan todos los meses y que no son atendidas por el sistema financiero tradicional porque su modelo de negocio se basa en garantías reales”, explica Alfredo Angulo, cofundador y CRO de la compañía.
De esta manera, mientras los bancos exigen garantías reales como propiedades para hipotecar o vehículos para dejar en garantía, las empresas de tecnología solo cuentan con un software, un intangible que dificulta acceder a crédito en el sistema tradicional.
La propuesta de Levannta es financiar en 48 y 72 horas, “plazos que son acorde a la velocidad con la que se desarrollan hoy las startups, o las mismas pymes”, explica Angulo, agregando que este proceso a un banco tradicional le puede tomar tres o cuatro meses, pero que gracias a la automatización del análisis pueden responder prontamente.
“Nosotros no requerimos llenar formularios, que además no sabes si reflejan información efectiva. Levannta tiene una tecnología que las empresas conectan su información, la analizamos en tiempo real. De esta manera, y con información comprobable se genera un score de comportamiento esperado de la empresa”, explica Angulo.
Esa promesa calzó con la urgencia de startups y pymes en crecimiento y abrió la puerta a un crecimiento acelerado: más de 1.000 clientes activos en tres años. “Hoy prácticamente el 90% de las empresas que piden un crédito con Levannta vuelven a trabajar con nosotros”, subraya Angulo, como indicador de satisfacción y confianza.
Aunque el punto de partida fueron las SaaS, el mercado pronto amplió el mapa a otros servicios recurrentes. “Empezaron a llegar colegios, agencias de publicidad y marketing, empresas de logística y bodegaje, etcétera”, cuenta el ejecutivo. Hoy, entre el 70% y 80% del portafolio corresponde a compañías de servicios recurrentes no necesariamente tecnológicas. El patrón común: cobran mensualidades o fees periódicos que permiten proyectar caja con buen nivel de certeza.
Tres años después de su primer producto, Levannta avanza hacia una segunda etapa: que las pasarelas de pago puedan entregar crédito a sus comercios usando su tecnología. Para Alfredo Angulo se trata de “un desarrollo tecnológico súper potente”, capaz de llegar a cientos de miles de empresas gracias a un único proveedor que concentra la información. “Levannta es todos los motores: inteligencia, riesgo y dispersión, para atender a un universo que de otra manera sería inatendible”, afirma.
A diferencia de otras startups de su generación, Levannta creció con cautela financiera. En su ronda semilla combinó equity y deuda por cerca de US$ 20 millones, sumando el respaldo de fondos. “Nacimos cuando la liquidez ya era compleja; eso nos obligó a ser cuidadosos y a acercarnos más al ‘bootstrapping’”, recuerda Angulo.
Ahora la compañía prepara su segundo levantamiento de capital para este año, requisito natural para vehículos de deuda que deben tener un patrimonio que permita cubrir las primeras pérdidas, y que permitirá empujar la siguiente fase de crecimiento: la expansión a México. “Estamos avanzados en un soflanding. Muchos de nuestros clientes ya operan allá y nos han pedido atenderlos en ese mercado”, comenta.